jueves, 23 de febrero de 2012

Para los Intocables de 4to de Secundaria:

Este es la crónica para que realicen su opinión, recuerden que debe tener 20 líneas como mínimo. Esto hasta que les enseñe a escribir un párrafo. La fecha de presentación es el lunes 27 de febrero para los de 4to Rojo y el martes 28 de febrero para los de 4to Blanco.

Crónica de un día homérico

Australian Open Xavier Velasco
4 Jun, 2011 11:35:00

Dos partidos a muerte. Uno, extraordinario, es apenas un entremés de la máxima épica que el tenis puede dar. Fuera sombreros, que por aquí pasado la Historia

Xavier Velasco . Milenio-La Afición

¡Mil euros un boleto!, se ofende el indignado pujador. ¡Es que son dos finales, monsieur!, se defiende el marchante callejero. Y ahí sí ni modo de contradecirlo. Un Nadal-Murray seguido de un Federer-Djokovic en las semifinales de Roland Garros es mucha Historia para un solo boleto; de modo que el ingenuo que deambula por la calle enarbolando una hoja de papel donde ofrece seiscientos euros por boleto tiene impresa en los ojos la desazón de un pordiosero en el desierto. Reina, en cambio, una sensación de irrealidad dichosa en las tribunas del Philippe Chatrier, donde ya la presencia de los gladiadores parece poco menos que sobrenatural. Sobra decir que hoy los asistentes no esperamos un tenis de este mundo. Nuestra única certeza tiene que ver con el fuego inminente.

En su cumpleaños número 25, el Matador Nadal enciende las velitas con lanzallamas. Lo cual, en un principio, intimida muy poco al Zorro Murray, que en cosa de minutos ya se hace con tres puntos de quiebre. Sólo que Rafa no ha venido a negociar y los remonta con la autoridad de un verdugo sin cargos de conciencia. En adelante, cada break point salvado con servicios y avances voraces e inclementes será un nuevo hematoma en la confianza del escocés, pues con trabajos logrará convertir uno de cada seis. Cifra sin duda rara para un partido apretado y tortuoso donde la sensación de perfecto equilibrio sólo se romperá en los puntos más álgidos, ahí donde el Matador suele ser un perfecto intransigente. Aun con esos ataques amenazadores, Murray resbala en un par de servicios y ya está en 1-5 cuando reacciona, devuelve una rotura y se trepa a las barbas del de Manacor, sólo para caer en 4-6 y darle la ventaja que ni un doble intercambio de rompimientos hará disminuir.

Los puntos son tan lentos que las mangas se estiran de manera angustiante para todos, menos para Nadal que ya tiene el control y no va a compartirlo. De trece break points, convertirá seis, más que bastante para terminar tarde pero aún en tres sets. Nunca se había visto al escocés alcanzar semejante nivel de juego sobre tierra batida, pero del otro lado de la red está el más grande arcillista de la Historia y eso no habrá manera de regateárselo. No hoy ni aquí, donde saca el boleto a la final en vísperas de un partido que valdrá por sí sólo todo el torneo, si no el año completo.

Federer se ha cansado de repetir que el desafío de hoy le presiona muy poco, pero cómo creerle. Hace ya más de un año, cosa inaudita, que no protagoniza una final, y es claro que su orgullo presenta varias magulladuras de seguro punzantes. Nadie dude que hoy viene con todo y tiene un plan de juego a la medida de la situación. Difícilmente puede intimidarle la racha ganadora de un Djokovic sobrealimentado de autoconfianza, amén de que ninguno sabe mejor que él en qué estado se encuentra su arsenal de recursos de exterminio. A estas alturas, nadie mejor que el suizo puede ofrecerle al serbio unas cuantas lecciones de agresividad fría y corrosiva.

El juego ha sido intenso desde su mismo inicio, al través de dos quiebres consecutivos que imponen una tónica de hostilidad sesuda y retaliación rauda. Nole ha vuelto a romper y sirve por el set, pero Roger se faja con fiereza y aplomo para armarse un rescate tan afortunado como inspirador, que al cabo desemboca en una muerte súbita que le será difícil pero jamás adversa. No obstante, flota un halo de sobrenaturalidad en su asalto final, una vez que el balcánico estrella la pelota en la red y va al segundo set con un cuchillo hundido en el costado.

Quien se pregunte qué le pasa a Nole, tendría que fijarse mejor en el saque de Federer: una lanza de hierro que ha estado ahí filosa, irrompible, precisa, justo cuando más la ha necesitado. Surfeando por encima de la marea alta que ha levantado a golpes de maestría, coco frío y fortuna, Roger rompe temprano, se pone en 4-1 y se encomienda entero a su servicio, que resiste y remonta el ataque feroz del belgradense impetuoso y acaba por granjearle una manga más.
Pero Novak es Novak y vuelve en el tercero con un quiebre precoz, desplegando una mandarriza impertérrita contra la cual el suizo resiste con más trabajo que éxito, pues no encuentra la forma de romper de regreso, para gran desazón de un público volcado a su favor. Nadie lo quiere lejos de la cima, todos saben que de este partido depende en buena parte la percepción global de su vigencia como leyenda viva, de modo que apoyarlo parece, más que pura simpatía, un multitudinario acto de amor al tenis.

Son ya las ocho y media de una tarde todavía luminosa cuando nos vamos hasta el cuarto set. Roger está sirviendo como el gigante que es, y tampoco es que Nole se quede muy atrás, pero bastan dos titubeos del suizo para que ya pasadas las nueve venga el serbio a servir por el cuarto episodio. Una vez más, el Expreso de Basilea toma la forma de un muro de hierro y rescata su saque bajo una gritería demencial. Cuando uno suponía que no quedaba más sosiego por perder, viene otra muerte súbita abracadabrante, donde de nuevo Roger jamás se mira abajo, hasta alcanzar un 6-3 alucinado: triple match point, con Djokovic al saque. Para colmo del drama, ya ha oscurecido. La bola es un espectro que viaja de uno a otro gladiador como la carga de una catapulta fantasma.

Como era de esperarse, Nole aguanta de pie sus dos servicios, pero luego el partido quedará en las manos del suizo, que jamás ha perdido un partido cuyos dos primeros sets ganara. Sus números: 174-0. Racha contra racha. Y ahí está el servicio as. Juego, set y partido para el máximo maestro que la Historia registra. Estruendo general. Carne de gallina. Temblores. Taquicardia. Conmoción. Histeria contenida. Pura épica sobrenatural. Nada que se transmita con palabras: hora de que el silencio termine con la crónica.

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Extraido de: http://www.laaficion.com/node/75959

jueves, 26 de mayo de 2011

La Secta del Fénix (Jorge Luis Borges)

Para los de 4to de Secundaria (actualmente 6to). No se olviden leer para el martes y comparar con el cuento leído.

Jorge Luis Borges

(1899–1986)


La secta del Fénix

(Ficciones: 1944)

Quienes escriben que la secta del Fénix tuvo su origen en Heliópolis, y la derivan de la restauración religiosa que sucedió a la muerte del reformador Amenophis IV, alegan textos de Heródoto, de Tácito y de los monumentos egipcios, pero ignoran, o quieren ignorar, que la denominación por el Fénix no es anterior a Hrabano Mauro y que las fuentes más antiguas (las Saturnales o Flavio Josefo, digamos) sólo hablan de la Gente de la Costumbre o de la Gente del Secreto. Ya Gregorovius observó, en los conventículos de Ferrara, que la mención del Fénix era rarísima en el lenguaje oral; en Ginebra he tratado con artesanos que no me comprendieron cuando inquirí si eran hombres del Fénix, pero que admitieron, acto continuo, ser hombres del Secreto. Si no me engaño, igual cosa acontece con los budistas; el nombre por el cual los conoce el mundo no es el que ellos pronuncian.

Miklosich, en una página demasiado famosa, ha equiparado los sectarios del Fénix a los gitanos. En Chile y en Hungría hay gitanos y también hay sectarios; fuera de esa especie de ubicuidad, muy poco tienen en común unos y otros. Los gitanos son chalanes, caldereros, herreros y decidores de la buenaventura; los sectarios suelen ejercer felizmente las profesiones liberales. Los gitanos configuran un tipo físico y hablan, o hablaban, un idioma secreto; los sectarios se confunden con los demás y la prueba es que no han sufrido persecuciones. Los gitanos son pintorescos e inspiran a los malos poetas; los romances, los cromos y los boleros omiten a los sectarios... Martín Buber declara que los judíos son esencialmente patéticos; no todos los sectarios lo son y algunos abominan del patetismo; esta pública y notoria verdad basta para refutar el error vulgar (absurdamente defendido por Urmann) que ve en el Fénix una derivación de Israel. La gente más o menos discurre así: Urmann era un hombre sensible; Urmann era judío; Urmann frecuentó a los sectarios en la judería de Praga; la afinidad que Urmann sintió prueba un hecho real. Sinceramente, no puedo convenir con ese dictamen. Que los sectarios en un medio judío se parezcan a los judíos no prueba nada; lo innegable es que se parecen, como el infinito Shakespeare de Hazlitt, a todos los hombres del mundo. Son todo para todos, como el Apóstol; días pasados el doctor Juan Francisco Amaro, de Paysandú, ponderó la facilidad con que se acriollaban.

He dicho que la historia de la secta no registra persecuciones. Ello es verdad, pero como no hay grupo humano en que no figuren partidarios del Fénix, también es cierto que no hay persecución o rigor que éstos no hayan sufrido y ejecutado. En las guerras occidentales y en las remotas guerras del Asia han vertido su sangre secularmente, bajo banderas enemigas; de muy poco les vale identificarse con todas las naciones del orbe.

Sin un libro sagrado que los congregue como la Escritura a Israel, sin una memoria común, sin esa otra memoria que es un idioma, desparramados por la faz de la tierra, diversos de color y de rasgos, una sola cosa ­el Secreto­ los une y los unirá hasta el fin de sus días. Alguna vez, además del Secreto hubo una leyenda (y quizá un mito cosmogónico), pero los superficiales hombres del Fénix la han olvidado y hoy sólo guardan la oscura tradición de un castigo. De un castigo, de un pacto o de un privilegio, porque las versiones difieren y apenas dejan entrever el fallo de un Dios que asegura a una estirpe la eternidad, si sus hombres, generación tras generación, ejecutan un rito. He compulsado los informes de los viajeros, he conversado con patriarcas y teólogos; puedo dar fe de que el cumplimiento del rito es la única práctica religiosa que observan los sectarios. El rito constituye el Secreto. Éste, como ya indiqué, se transmite de generación en generación, pero el uso no quiere que las madres lo enseñen a los hijos, ni tampoco los sacerdotes; la iniciación en el misterio es tarea de los individuos más bajos. Un esclavo, un leproso o un pordiosero hacen de mistagogos. También un niño puede adoctrinar a otro niño. El acto en sí es trivial, momentáneo y no requiere descripción. Los materiales son el corcho, la cera o la goma arábiga. (En la liturgia se habla de légamo; éste suele usarse también.) No hay templos dedicados especialmente a la celebración de este culto, pero una ruina, un sótano o un zaguán se juzgan lugares propicios. El Secreto es sagrado pero no deja de ser un poco ridículo; su ejercicio es furtivo y aun clandestino y los adeptos no hablan de él. No hay palabras decentes para nombrarlo, pero se entiende que todas las palabras lo nombran o, mejor dicho, que inevitablemente lo aluden, y así, en el diálogo yo he dicho una cosa cualquiera y los adeptos han sonreído o se han puesto incómodos, porque sintieron que yo había tocado el Secreto. En las literaturas germánicas hay poemas escritos por sectarios, cuyo sujeto nominal es el mar o el crepúsculo de la noche; son, de algún modo, símbolos del Secreto, oigo repetir. Orbis terrarum est speculum Ludi reza un adagio apócrifo que Du Cange registró en su Glosario. Una suerte de horror sagrado impide a algunos fieles la ejecución del simplísimo rito; los otros los desprecian, pero ellos se desprecian aún más. Gozan de mucho crédito, en cambio, quienes deliberadamente renuncian a la Costumbre y logran un comercio directo con la divinidad; éstos, para manifestar ese comercio, lo hacen con figuras de la liturgia y así John of the Rood escribió:

Sepan los Nueve Firmamentos que el Dios

Es deleitable como el Corcho y el Cieno.

He merecido en tres continentes la amistad de muchos devotos del Fénix; me consta que el secreto, al principio, les pareció baladí, penoso, vulgar y (lo que aún es más extraño) increíble. No se avenían a admitir que sus padres se hubieran rebajado a tales manejos. Lo raro es que el Secreto no se haya perdido hace tiempo; a despecho de las vicisitudes del orbe, a despecho de las guerras y de los éxodos, llega, tremendamente, a todos los fieles. Alguien no ha vacilado en afirmar que ya es instintivo.

Tomado de: http://www.literatura.us/borges/lasecta.html

El Hacedor (Jorge Luis Borges)

Para los de 4to de Secundaria (actualmente 6to), leer para el martes y comparar con el cuento leído.

El hacedor

(El Hacedor, 1960)

Nunca se había demorado en los goces de la memoria. Las impresiones resbalaban sobre él, momentáneas y vívidas; el bermellón de un alfarero, la bóveda cargada de estrellas que también eran dioses, la luna, de la que había caído un león, la lisura del mármol bajo las lentas yemas sensibles, el sabor de la carne de jabalí, que le gustaba desgarrar con dentelladas blancas y bruscas, una palabra fenicia, la sombra negra que una lanza proyecta en la arena amarilla, la cercanía del mar o de las mujeres, el pesado vino cuya aspereza mitigaba la miel, podían abarcar por entero el ámbito de su alma. Conocía el terror pero también la cólera y el coraje, y una vez fue el primero en escalar un muro enemigo. Ávido, curioso, casual, sin otra ley que la fruición y la indiferencia inmediata, anduvo por la variada tierra y miró, en una u otra margen del mar, las ciudades de los hombres y sus palacios. En los mercados populosos o al pie de una montaña de cumbre incierta, en la que bien podía haber sátiros, había escuchado complicadas historias, que recibió como recibía la realidad, sin indagar si eran verdaderas o falsas.

Gradualmente, el hermoso universo fue abandonándolo; una terca neblina le borró las líneas de la mano, la noche se despobló de estrellas, la tierra era insegura bajo sus pies. Todo se alejaba y se confundía. Cuando supo que se estaba quedando ciego, gritó; el pudor estoico no había sido aún inventado y Héctor podía huir sin desmedro. Ya no veré (sintió) ni el cielo lleno de pavor mitológico, ni esta cara que los años transformarán. Días y noches pasaron sobre esa desesperación de su carne, pero una mañana se despertó, miró (ya sin asombro) las borrosas cosas que lo rodeaban e inexplicablemente sintió, como quien reconoce una música o una voz, que ya le había ocurrido todo eso y que lo había encarado con temor, pero también con júbilo, esperanza y curiosidad. Entonces descendió a su memoria, que le pareció interminable, y logró sacar de aquel vértigo el recuerdo perdido que relució como una moneda bajo la lluvia, acaso porque nunca lo había mirado, salvo, quizá, en un sueño.

El recuerdo era así. Lo había injuriado otro muchacho y él había acudido a su padre y le había contado la historia. Éste lo dejó hablar como si no escuchara o no comprendiera y descolgó de la pared un puñal de bronce, bello y cargado de poder, que el chico había codiciado furtivamente. Ahora lo tenía en las manos y la sorpresa de la posesión anuló la injuria padecida, pero la voz del padre estaba diciendo: "Que alguien sepa que eres un hombre", y había una orden en la voz. La noche cegaba los caminos; abrazado al puñal, en el que presentía una fuerza mágica, descendió la brusca ladera que rodeaba la casa y corrió a la orilla del mar, soñándose Ayax y Perseo y poblando de heridas y de batallas la oscuridad salobre. El sabor preciso de aquel momento era lo que ahora buscaba; no le importaba lo demás: las afrentas del desafío, el torpe combate, el regreso con la hoja sangrienta.

Otro recuerdo, en el que también había una noche y una inminencia de aventura, brotó de aquél. Una mujer, la primera que le depararon los dioses, lo había esperado en la sombra de un hipogeo, y él la buscó por galerías que eran como redes de piedra y por declives que se hundían en la sombra. ¿Por qué le llegaban esas memorias y por qué le llegaban sin amargura, como una mera prefiguración del presente? Con grave asombro comprendió. En esta noche de sus ojos mortales, a la que ahora descendía, lo aguardaban también el amor y el riesgo, Ares y Afrodita, porque ya adivinaba (porque ya lo cercaba) un rumor de gloria y de hexámetros, un rumor de hombres que defienden un templo que los dioses no salvarán y de bajeles negros que buscan por el mar una isla querida, el rumor de las Odiseas e Ilíadas que era su destino cantar y dejar resonando cóncavamente en la memoria humana. Sabemos estas cosas, pero no las que sintió al descender a la última sombra.

BORGES, Jorge Luis

1998 El Hacedor, Alianza Editorial, S.A., Madrid, 1972, 1975, 1979,

1980, 1981, 1984, 1986, 1987, 1990, 1993, 1994, 1996, 1997, 1998.

viernes, 29 de abril de 2011

De facebook, twitter y otras redes sociales en la educación.

De facebook, twitter y otras redes sociales en la educación.[1]

Daniel R. Peñaranda Mariño

Un fenómeno bastante interesante viene sucediendo actualmente: las redes sociales. Sin interesar de quien fue la idea inicial, lo que llama la atención de estos mundos virtuales es la gran aceptación que tiene en la juventud. Actualmente resulta interesante ver como en un Internet el 80% de los usuarios están conectados en una de estas redes sociales, la más común es la del facebook. Me acuso y reconozco culpable de usar esta red. Pues en primera instancia te abre un mundo bastante amplio, siendo así uno puede estar tranquilamente chateando con un amigo en Francia, con otro en Argentina, o con el vecino del frente. Tiene gran aceptación en la juventud porque en una segunda instancia les permite romper la gran timidez que caracteriza a la juventud. Si en persona no pueden hablar a un/una chico/a, mediante estas redes les es posible no solamente hablar con ellos, sino llegar a ser sus amigos. Incluso pueden llegar a tener amigos inimaginables en su realidad, como ser artistas de renombre, o modelos. Estas redes sociales les permiten trascender sus barreras prohibitivas.

La educación en Bolivia siempre se ha caracterizado por su poco apego a las nuevas tecnologías. ¡Grave error!, pues los jóvenes aprenden más cuando se les enseña por medio de un canal que les es familiar. Grandes empresas han crecido enormemente gracias al uso de la Internet, muchos centros de enseñanza han ampliado su oferta académica mediante las clases on-line. La red ya no es un privilegio para algunos, como lo era cuando llegó a nuestro país, ahora es uno de los grandes medios de entretención y comunicación de los jóvenes. Entonces, como educadores, lo que se debe hacer es adaptar a estas redes sociales nuestras técnicas de enseñanza. Cuando abrí mi perfil en el facebook, gané muchos amigos mediante un gusto particular: la literatura; mediante un juego sencillo de preguntas y respuestas. Sinceramente pensé que muy pocas personas accederían a responder a preguntas de libros y autores en general, grande fue mi sorpresa que en una semana ya superaba las doscientas amistades. Pasado un tiempo empecé a recibir las solicitudes de amistad de algunos estudiantes, ¡gran dilema! ¿Es ético tener de amigo a un estudiante en una red social? Esta pregunta me persiguió durante mucho tiempo, siendo así, en un principio sólo acepté a ex-alumnos, para evitar cualquier malentendido. Pero, también me nació una idea: aceptar las solicitudes con un afán educador, es decir, construir un espacio donde los estudiantes puedan acceder a temas ya pasados o preguntas relacionadas con la materia. Actualmente el espacio en el facebook ya está creado y es visitado por los estudiantes que acceden a mi perfil. El éxito sólo el tiempo lo dirá, pero como herramienta es bastante útil, pues se le proporciona al estudiante un espacio donde puede solucionar sus problemas y dudas en cuanto a su aprendizaje.

Obviamente lo anterior es sólo un pequeño botón, pues las utilidades que se les pueden dar a estas redes sociales son más. Es como lanzar el anzuelo esperando capturar al pez. Mediante estas redes se puede orientar al estudiante para que vaya conociendo la red como una herramienta de investigación, proporcionándole los link’s de las páginas que a nosotros como docentes nos interesa que vean, y así ampliar su léxico internauta. Como docente agradezco bastante a comunidades virtuales que hacen posible que me actualice a diario con información fresca y novedosa (aunque mi amor siempre serán los libros, aquellas reliquias de papel y olor a imprenta), y que a la vez hacen posible que los estudiantes empiecen a culturizarse mediante la red, muchos espacios tienen sus perfiles en facebook y en twitter, como ser History Channel, National Geographic, Biblioteca Cervantes, El Aleph, y otras más. Entonces, lo que se debe hacer es refrescar al estudiante con estos nuevos espacios.

Actualmente la Institución cuenta con su página web, que es un indicio de su afán de modernización. Si bien ahora se utiliza con un fin informativo, pues los padres pueden ingresar a la misma y saber cuál es el desempeño de su hijo, a futuro se piensa en crear una comunidad virtual en la que tanto el estudiante, como el padre de familia, puedan interactuar con la institución. Como institución contamos con la sala de computación, en la que los estudiantes aprenden cuestiones básicas informáticas. A futuro se piensa crear un laboratorio en la que los estudiantes podrán tener el acceso a Internet, y por ende a los sitios que nosotros les guiemos. Gracias a la visión de los esposos Moya y La Sra. Gloria Moya, se está equipando a la institución para que nuestros estudiantes reciban la mejor educación, apoyándonos en técnicas modernas y herramientas tecnológicas. Esta apuesta tiene que ser trabajada por los docentes para poder ampliar el bagaje de conocimientos de nuestros estudiantes.

Finalmente, se está incorporando mucho de la tecnología para una mejor enseñanza. En un futuro cercano la institución será la más moderna de la ciudad de El Alto. Pero, como a toda institución le falta romper algunas prohibiciones y acceder a nuevas formas virtuales. Es más fácil que el estudiante acceda a un espacio de la institución en una red social. Esto se debe aprovechar, porque la sed de conocimiento está en los jóvenes, nuestra labor es brindarles las cantimploras necesarias, ahí donde están. Ya lo dice el viejo y conocido refrán: “si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma”, entonces nosotros tenemos que llegar a nuestros estudiantes, en todo momento, en todo lugar. Ya les di un guiño de dónde están, ahora sólo falta que ustedes den el siguiente paso.



[1] Copio el ensayo publicado en la revista del Colegio Jesús de Nazaret, con el crédito verdadero, pues es de mi autoría, corrigiendo de alguna forma el error cometido por la imprenta al poner el nombre de otra persona.